Nuestra razón de ser no es decorar superficies, sino hacer que la identidad de tu taller o flota resista el trabajo real.
No diseñamos piezas de museo. Trabajamos con superficies curvas, remaches, chapa texturada y zonas de alto roce. Cada arte vectorial se adapta a la geometría real del vehículo o la máquina, no al revés. Por eso la gráfica no se despega en la primera lavada ni se raya con el uso diario.
Probamos laminados, vinilos y sistemas de impresión de gran formato en condiciones reales: sol, lluvia, grasas, solventes y lavados a presión. Solo lo que supera esas pruebas llega a tu proyecto. El resultado es una gráfica que mantiene el color y el mensaje durante años, no meses.
Cada trabajo se registra desde el arte vectorial hasta la instalación final. Te entregamos tiempos de producción, cuidados de mantenimiento y opciones de colorimetría institucional. Sabés qué se hizo, por qué se hizo así y cómo cuidarlo después.
Una flota rotulada o un taller con señalética clara comunica seriedad antes de que digas una palabra. Nuestro objetivo es que tu imagen corporativa se lea en la calle, en el taller y en la obra, con la misma coherencia en cada soporte.
Pedís tu presupuesto personalizado y te explicamos qué incluye cada ítem: materiales, impresión, instalación y plazos. Sin letra chica ni costos ocultos. Sabés exactamente qué vas a recibir y cuándo.
Trayectoria de Graphiquemecano
Abrimos el espacio en Bahía Blanca con una impresora de gran formato y una mesa de corte. El primer encargo fue la rotulación de dos camionetas para una cooperativa de transporte local.
Incorporamos laminados de protección con resistencia a abrasión y solventes. Ese año rotulamos la primera excavadora para una constructora de la región, con gráfica que aguantó dos temporadas completas.
Diseñamos el primer kit completo de señalética para un taller mecánico de competición: carteles de pared, vinilos de piso y marcación de zonas de seguridad. Fue el punto de partida de una línea propia.
Rotulamos una flota completa para una empresa de logística industrial. El proyecto incluyó relevamiento de superficies curvas, pruebas de colorimetría y un manual de mantenimiento para el lavado de las unidades.
Publicamos una guía interna de aplicación de marca sobre superficies texturadas y remachadas. Hoy la usamos como base para todos los proyectos de branding mecánico que salen del taller.
Somos un grupo de diseñadores, instaladores y técnicos en impresión de gran formato que trabaja en el taller de Bahía Blanca. Conocemos las superficies curvas de un camión, el óxido de una chapa vieja y la exigencia de un cliente que necesita su flota en la calle en tiempo récord. Cada proyecto lo resolvemos entre todos, desde el vector hasta el último recorte de vinilo.
Diseñador gráfico con más de 15 años en rotulación vehicular e identidad industrial. Define la colorimetría institucional de cada flota y supervisa que el arte vectorial respete las superficies remachadas y las curvas de cada carrocería. Antes de imprimir, revisa cada archivo en escala real sobre la plantilla del vehículo.
Responsable del área de montaje y terminación. Trabaja con vinilos de alta resistencia a la intemperie y laminados de protección para maquinaria pesada. Coordina los tiempos de instalación en taller y en campo, y verifica el sellado de bordes en zonas de alto roce, como paragolpes y guardabarros.
Nuestro sector de impresión opera con equipos de gran formato que trabajan sobre vinilo, lona y materiales texturados. Calibramos la tinta según el sustrato y el uso final: señalética de taller, flota de carga o branding de maquinaria. Cada lote pasa por un control de colorimetría antes de salir a instalación.
Antes de diseñar, medimos cada vehículo o superficie. Relevamos curvas, remaches, burletes y zonas de fricción para evitar burbujas y despegues. Este trabajo previo define el corte del vinilo, la cantidad de paneles y el tiempo real de instalación que le vamos a informar al cliente.
Desde la primera consulta hasta la entrega, una misma persona acompaña el proyecto. Te pasamos un presupuesto detallado con materiales, plazos y cuidados de mantenimiento. Si surge un cambio de color o un rediseño de última hora, lo resolvemos sin perder la fecha de entrega pactada.
La historia de Graphiquemecano es la de un taller que aprendió a trabajar sobre chapa, curvas y texturas antes que sobre papel. Cada etapa sumó una decisión técnica que hoy define cómo encaramos un proyecto.
Arrancamos recortando letras en vinilo de corte para chapas de camiones. La primera máquina era lenta y el margen de error, enorme. Pero aprendimos a medir superficies reales, con remaches y ondulaciones, y eso marcó el resto del camino.
Dejamos de tercerizar la impresión y montamos nuestro primer equipo de gran formato. Ese cambio nos permitió controlar la colorimetría institucional de cada cliente y probar laminados de protección antes de ofrecerlos. La durabilidad pasó a ser un dato medible, no una promesa.
Un cliente nos pidió no solo el vehículo rotulado, sino también el piso, los carteles internos y la fachada del taller. Ahí entendimos que la identidad no termina en la puerta del camión. Diseñamos un sistema modular de señalética que hoy es parte de nuestro catálogo.
La demanda de empresas constructoras nos llevó a trabajar con equipos de gran porte: excavadoras, cargadores y compactadores. Desarrollamos un proceso de aplicación sobre superficies texturadas y con alto roce, con laminados que resisten abrasión y químicos de obra.
Hoy gestionamos la rotulación de flotas enteras, con registro de cada unidad, tiempos de producción y un plan de mantenimiento de la gráfica. El foco ya no es solo instalar, sino sostener la imagen del vehículo durante toda su vida útil.