Cada trabajo sigue un recorrido fijo: relevamos la superficie, definimos el material, producimos el arte y coordinamos la instalación. Así evitamos sorpresas con plazos o con el resultado final.
Primero revisamos el vehículo o la superficie: curvas, remaches, texturas y zonas de alto desgaste. Con esos datos definimos qué laminado conviene y qué zonas requieren refuerzo.
Diseñamos el arte en vectorial y enviamos una prueba de colorimetría institucional. Ajustamos tonos y proporciones hasta que la gráfica respete la identidad de tu empresa.
Imprimimos en plotter de gran formato con tintas resistentes a UV. El laminado de protección se aplica en el mismo proceso, antes de que el vinilo salga del taller.
La colocación se hace en seco o con agua, según el material y la superficie. Trabajamos los bordes y las zonas de tensión para que el vinilo no se despegue con el uso.
Entregamos el vehículo con instrucciones de lavado y cuidados. Si surge una burbuja o un borde levantado, coordinamos una corrección sin costo dentro de los primeros meses.
Cronología de trabajo
Relevamiento inicial: visita al taller o flota, medición de superficies curvas y texturadas, y registro fotográfico de cada unidad para planificar el arte vectorial.
Arte y aprobación: desarrollo de la gráfica sobre plantillas reales, correcciones de colorimetría institucional y validación del cliente antes de imprimir.
Impresión y laminado: producción en gran formato con tintas UV, aplicación de laminado de protección y curado de 24 horas antes del montaje.
Instalación en sitio: aplicación sobre superficies limpias y desengrasadas, con herramientas de calor para adaptar el vinilo a curvas y remaches.
Control de calidad: revisión de bordes, burbujas y adherencia en cada vehículo, con ajustes finales y registro fotográfico para el expediente del proyecto.
Entrega y mantenimiento: instructivo de cuidados, garantía de instalación y seguimiento a los 30 días para verificar el comportamiento del material.